El Viajero se había encontrado a un compañero
de trabajo que le hizo un comentario sobre otro amigo. Le dijo que este,
su amigo, tenía que espabilar porque, en cierto modo, sus empleados le ¡vacilaban!
y le endosaban sus trabajos.
Recordó el encuentro por la tarde y pensó en una
posible escena de vacile:
Y se vio a sí mismo vacilado y al otro
vacilándole.
Y decidió que contendría su reacción.
Y comprendió que en determinadas condiciones no
existe el "vacile".
Subir al plano siguiente.
Verse a sí mismo, como en un escenario,
Y ser consciente de la situación,
La transforma, la vuelve de uno.
Se dio cuenta de que era
un mecanismo extensible
a otras muchas situaciones. Ser consciente y a la vez ser
inconsciente, en el sentido de no actuar en virtud de esa consciencia concreta.
Subir y comprender.
Ese era el mecanismo.
---