El paseo, el
bulevar, otoñal, estaba bellísimo. En un banco, el Viajero pensó en el
significado de la música: La música no es sólo un producto cultural. Existe una
armonía "descubierta", pero no creada por el artista. Está ahí, está
en la Naturaleza.
Ese
descubrimiento le impresionó.
Implicaba una
conexión persona-Naturaleza.
Sin quiebra.
Un pertenecer
inconsciente,
Que tenemos que
hacer consciente.
Y recordó uno
de los cuentos de su niñez:
"...comenzó
a pasear por las calles y, mientras paseaba, tocaba con su flauta una
maravillosa melodía que encantaba a los ratones, que seguían embelesados los
pasos del flautista que tocaba incansable su flauta."
Y comprendió
que casi todo se nos había dicho, pero no hemos sabido oírlo.
"Les habló
mucho rato en parábolas...
El que tenga
oídos que oiga".
---